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    YURACARE

    DATOS GENERALES
    Familia Linguística: El yuracaré es una lengua aislada, que no mantiene relaciones con las familias lingüísticas conocidas.
    Nombre atribuido: Yuracaré.
    Autodenominación: Yuracaré.
    Ubicación: Departamentos Beni y Cochabamba; provincias Chapare, Carrasco y Mojos.
    Población: 2.500 hab.

    1. HÁBITAT

    Los yurakaré viven en las riberas de los afluentes del río Mamaré: los ríos Chapare, Sécure, Chipiriri e Ichilo, entre otros. La región habitada por los yurakaré muestra una ecorregión boscosa, que limita al este con bosques ribereños, alejándose de los ríos por pampas abiertas. Los suelos de los bosques ribereños son fértiles y preferidas para la agricultura. Los ríos son ricos en peces y tortugas, ofertando una buena base para el sustento. Aparte de su región central, los yurakaré se encuentran en regiones como el Bosque de Chimanes, resultado de su participación en el movimiento de la 'Loma Santa'.

    2. HISTORIA

    La primera referencia sobre los yurakaré data del año 1548, donde son mencionados como aliados de los chiriguano. Los yurakaré eran el pueblo que constantemente hostigaba la ruta Santa Cruz - Samaipata - Cochabamba, acudiendo desde las cercanas planicies del Chapare a los valles bajos cruceños. Después de la fundación de las reducciones de Mojos creció el interés de encontrar un camino que una a la región de Cochabamba con Mojos, pasando por las tierras habitadas por los yurakaré.

    Los intentos por reducir a los yurakaré fracasaron largo tiempo. A partir de 1765 comenzaron las iniciativas de abrir el anhelado camino. En 1776, el padre Marcos Melendes, presbítero de Punata, fundó Nuestra Señora de la Asunción, la primera Misión entre los yurakaré. La Misión fue apoyada con recursos por Ángel Mariano Moscoso, más tarde obispo de Córdoba del Tucumán. En 1784, Ángel Moscoso contrató al padre franciscano Francisco Buyán para que atienda a la Misión. En 1788 fue destituido por los franciscanos, influidos por las nuevas doctrinas económicas liberales que reinaban en esa época después de las reformas borbónicas. Éstos exigieron a los yurakaré mayores esfuerzos para el aumento de la producción, intento que terminaría con la retirada al bosque de todos quienes vivían en la Misión, que se quedó por cuatro años sin indígenas. Un juicio interno daba razón al padre Buyán, que en 1792, el año de la fundación del Colegio Franciscano de Tarata, fue restituido al cargo de la Misión, la cual dirigió hasta el año 1803.

    A finales del siglo XVIII, el científico alemán Tadeo Haenke visitó a los yurakaré, dejando varias descripciones del país y de sus habitantes. Finalmente, los franciscanos no pudieron mantener las misiones. Después del saqueo y la quema de la Misión San Francisco de Mamaré en 1805, los yurakaré se retiraron definitivamente al bosque.

    Durante la segunda mitad del siglo XIX aumentaron las entradas de colonos en la región, fenómeno que aún continúa en el presente. Con el avance de la colonización, los yurakaré fueron contratados para la abertura de caminos y trabajos en la madera. Desalentado por los abusos de los patrones, la gran mayoría se retiró a partes más alejadas de su territorio . No quedaron muchos aspectos de la influencia franciscana, lo que facilitó significativamente la entrada de los misioneros del Instituto Lingüístico de Verano y más tarde de la Misión Nuevas Tribus, que en la actualidad ejerce un dominio casi absoluto sobre los asentamientos yurakaré. Toda la parte de su territorio cercana al Chapare se encuentra en la zona del avance de colonos y del narcotráfico.

    3. ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

    Los yurakaré viven en pequeños asentamientos dentro de los bosques ribereños que acompañan a los ríos de la región. Los asentamientos son formados por familias con relaciones de parentesco consanguíneo o de alianzas por matrimonio. Entre estos grupos existen fuertes lazos de intercambio, y el grupo funciona como una sola unidad de producción y ayuda mutua.

    No existe el cargo de un líder. El grupo se constituye en forma igualitaria, lo que no excluye que personalidades fuertes lleguen a tener una autoridad reconocida. Las aldeas cambian de lugar después de ciertos tiempos, instalándose de nuevo en una zona de bosques con suelos vírgenes.

    4. ECONOMÍA

    La caza, la recolección y la pesca constituyó la actividad económica principal del pueblo yurakaré. En la actualidad, la agricultura ocupa el lugar principal que aporta la mayor parte del sustento al pueblo yurakaré. En las chacras, preparadas con el sistema dominante en toda la Amazonia, la roza y la quema, donde la ceniza sirve como fertilizante para lo sembrado, se produce la yuca , arroz, maíz, plátano, caña y otros productos en menor grado.

    En los asentamientos se cría animales domésticos. La producción está destinada al autoconsumo. Allá donde el acceso a los mercados es posible, se destina parte de la producción a la comercialización . Para generar ingresos en dinero, los yurakaré venden su fuerza de trabajo a los colonizadores, comerciantes y narcotraficantes de la región.

    Aparte de la agricultura tiene importancia la pesca, actividad que se practica en el río cercano al asentamiento, aunque las familias yurakaré emprenden también largos viajes con la canoa hasta lugares donde la pesca es abundante. Si bien tiene menor importancia, también se practica la recolección de miel y frutos del bosque, pero las posibilidades han disminuido grandemente por la degradación de los bosques por los madereros.

    5. COSMOVISIÓN

    No se sabe mucho sobre la cosmovisión de los yurakaré, porque incluso antes de la entrada de los misioneros evangelistas, ningún antropólogo estudió la cultura de este pueblo. Lo que queda en el recuerdo son los hermosos diseños estampados sobre la vestimenta yurakaré, fabricada de la corteza de ciertos árboles, de las cuales se quedan unos pocos en los museos. Igualmente se recuerda de los duelos de flechas, pruebas de coraje, entre los hombres, dibujados por D'Orbigny y descritos por Heinz Kelm .

    6. SITUACIÓN ACTUAL

    En varias regiones, los yurakaré conviven con mojeños que muestran cierto menosprecio frente a ellos. Los mojeño entraron en la zona movidos por el movimiento de la 'Loma Santa'.

    Los que viven cerca de los centros de colonización del Chapare son acosados por colonizadores o narcotraficantes. Parte de la juventud yurakaré, atraída por las posibilidades del consumo, ingresa en los círculos del narcotráfico. Se dice que existen yurakaré sin o con poco contacto en las zonas inaccesibles, en zonas del territorio multiétnico TIPNIS y del Parque Isidoro-Sécure.

    REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

    Fischermann, Bernd. Pueblos Indígenas y Nacionales Originarios en Bolivia Tierras Bajas Pueblo Yuracaré. . En: Atlas Territorios Indígenas y Originarios en Bolivia La Paz: MDRyT-Viceministerio de Tierra; 2010, p 79-80

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